sábado, 17 de abril de 2010

Lazarillo


Desde los ojos negros de la esmirriadita ignorante y de creencias sobrenaturales, veía él la primavera.

-Hazme hermosa o mátame- suplicole ella, a la Virgen María-

Y murió de amor... Porque el amor... no es ciego.

No hay comentarios:

Todos los derechos reservados

Safe Creative #0907084101619

Yo leo, ellos leen... ¿Vos leés?

Archivo del blog