lunes, 10 de mayo de 2010

Cuando no duermen mis marionetas




“Si tu llegas a Madrid, ya eres de Madrid…” Anunciaba una publicidad.
Entonces vuelco una vez más sobre el papel (cuenco de mi tesoro escondido) toda la caterva de sensaciones que habitan en mí…
Y me encuentro con una horda de personajes en fila imperfecta, brotan desde mi azulado centro cardíaco… Fluyen hacia la sincronicidad universal, flotan… como hojas al viento en otoño y encontrarse quien sabe con que pensamientos y sentimientos que conforman tu energía, tu YO, tu SER… Tu TODO. Cierro los ojos… observo la marcha, no menos solemne por ser irregular… le voy dando forma, color… olor… sabor, a los desfilantes. Al principio marcha “Sam” materializándose por esta causa desde “El Caballero de la armadura oxidada”… con sus enormes platillos tañendo a ritmo perfecto, con la mirada fija y cristalina hacia el “centro”, con su paso constante, sereno, sencillo… Detrás el Arlequín inquieto, curioso, colorido, estrepitoso, infantil, gozoso… ¡divertido! Con llamaradas de fuego le sopla la nuca el Dragón, intentando encandecer los cascabeles que ha cosido en su bonete, el Gran Titiritero… Y ahí veo a La Maga… ¡OH!… La Maga, la que devora tiempos y conquista estrellas, la que relata con palabras exquisitas, la mil y una forma de hacer posibles y reales los sueños… Y aún sumergida en el invierno europeo, “Tapadito Blanco”, sin marcha, pero con paso elegante, con kilómetros de pestañas rizadas hacia atrás, que enmarcan el color café de su mirada naif… INCONSCIENTE, verdadera, desafiante… hacia la nada. Un viejo cansino arrastra con esfuerzo, una caja sujeta por un cordel de platino. Asoman desde ella cabezas humanas con cientos de palabrerío estéril… certezas, realidades, circunstancias… alaridos. A lo alto y desde el arco iris, batiendo sus alas se aproxima Catalina Mariposa, la que un día decidió enfrentarse al riesgo de ser eterna y aceptar entonces el reto de descubrir quien era… ¿Una mujer que quería ser mariposa o una mariposa que quería ser mujer? Y abro los ojos… y me doy cuenta que con todos ellos y otros centenares, reales o inanimados, viajo a ti cada noche para acercarte ese beso que te entrego, porque estás aquí… aunque tu sitio, físicamente, no sea conmigo. Porque también siento la caricia de tu cuerpo cuando me doy la vuelta en mi cama para lograr dormir… tu cama, nuestra C.A.M.A. Y no sé si te espero… pero te espero. Y me sorprendo ante tanto suceso errante, hilvanados quien sabe a que tejido del destino… Es entonces cuando me limito a “dejarte solo” porque esto que te pasa (aunque nos pasa) es una historia solo contigo. Con tus tiempos, tus valores, tu propio sentir, vivir y soñar… Y solo tú puedes entrar a ese sitio, al rincón de tu alma, para hablar con el sabio. Pero te echo de menos… esté donde esté y haga lo que haga, estaré siempre contigo. Y te hablaré al oído… para decirte sólo dos palabras: TE AMO.


Madrid
Septiembre 2005


[De cartas dormidas]

2 comentarios:

NORHA E. dijo...

Pero por Dios Danik!!! dime que no lees en mi alma... que no me copias lo que estoy viviendo y sintiendo... que esa maga de la cual hablas no posee mi rostro... y que ese el... si es a quien tanto espero dia tras dia... ufff... me has dejado asi... como quien vuelve a leer y descubre su corazon en el papel...
TE QUIEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

BEZZABRAZZOS!

Danik Lammá dijo...

Todo llega en el momento justo y es como tiene que ser. Tú lo sabes.
Fue Escrito en 2005 en Madrid (sobre papel). Y ya sabes tú dónde estamos ahora. ¿Capito?
Yo también TE QUIERO.

Por otro lado, las almas gemelas siempre se encuentras, nosotras lo somos. Muack.

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