jueves, 29 de abril de 2010

Empastillado


Caminé kilómetros, trepé por las sábanas -maldita seda- ella dormía… Poros abiertos del rostro, sudaban gotitas de aguacate y caléndula -Hydra-Zen-Nuit-Lancôme-Crème. Trencé un mechón de su pelo rojo y me deslicé por un par, de protuberantes siliconas. Resbalé en aceite de coco y caí -en su ombligo profundo- dislocándome el codo. En el circonio del piercing, rebotaban mil destellos -reflejo del astro Rey-luz de luna-. Cegado, accidentado y sin fuerzas, caí en un sueño profundo, la amé, me sonrió y el sol nació en sus ojos. Exhausto alcancé la cerradura, escapé por milagro. No me importa, esta noche, vuelvo a ingerir Chiquitolina.

3 comentarios:

Sinuhe dijo...

jejeje, benditas drogas si tuvieran siempre estos efectos. :)

Enorme tu texto amiga, realmente genial.

Besoss

Danik Lammá dijo...

Gracias querido, te echaba de menos, pero como andas tejiendo el mundo te perdono jeje Bikos

NORHA E. dijo...

Fantastico!!! que maravilla leerte Danik! solo a ti se te ocurre algo asi... me encanta como nacio ese sol en sus ojos!!! preciosa imagen nos regalas...

Abrazzos siempre!

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