Hoy no voy a masturbarme, voy a gemir en letras erectas como las puntas de mis pezones. Me siento en celo y en lugar de pensarte, voy a enviarte un orgasmo por mail.
Cuando abras el correo quiero excitarte, enloquecerte otra vez. Volver despacio a tus instintos, recostándome como loba fiel. La horma perversa de tus zapatos, necesito volver a ser... Impura, sumisa y candente me rendiré.
Mi abrigo largo -ese cómplice tuyo- esconderá el escaso perímetro de cuerpo, hilvanado a pespunte, con sedas, encajes y liguero.
Nos espera el monte, llegaremos húmedos, más húmedos que el rocío. Con desenfreno, comenzarás por arrancarme el sostén. Mi piel brillará a la luz de luna y no habrá frío que nos haga retroceder. Con la lengua hasta tus sentidos voy a deslizarme. Coronarán tus fluidos a mis dedos. Dame de beber…