Con Sancho Panza he recorrido caminos intrincados, sin desasosiegos. Él todo lo hacía posible. Era el alfarero de mis cuencos vacíos -mendigos de luz y esclavos del olvido- Fue mi guía, es mi amigo… ahora, es cuando toca estar a su lado. Lo sostengo mientras le susurro al oído: —Ladran Sancho… seguimos juntos, compañero— Y el veterinario, acaba su trabajo.
miércoles, 23 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
ANA MÍA
Imagen by DamasArt©
Es la princesa de mamá y papá. Mamá la baña, la viste, la acicala y hace el avioncito con la cuchara, mientras le da de comer, para hacerla reír. Papá la lleva al parque, a andar en bicicleta, a correr, a nadar, a tenis, a patín. Es la princesa que hoy, con veinte años y treinta y dos kilos, acaba de morir.
Morfeo no está, Morfeo se fue...
Es la princesa que -cuando te enamoraste- te quitaba el sueño. Ahora también, ronca como una camionera.
miércoles, 2 de marzo de 2011
¿Quiénes son los pobres? [Fragmento]
Miró hacia fuera y le apoderaron el cuerpo las emociones del último cumpleaños de su madre, en el pueblo natal, en que miraba todo como desde afuera, como en un sueño del que no quería despertar, en el que se preguntaba a cada minuto "¿quiénes son los pobres? Mamá baila con tres de sus dieciséis hermanos” "¿quiénes son los pobres? Mi prima ya es abuela”… Y otra vez las imágenes de los sobrinos en una casa levantada con esfuerzo, a la que le faltaba de todo, pero había conejos, gallinas ponedoras y por supuesto un perro. Y en donde ellos correteaban, sonriendo felices con las mejillas coloradas.
De regreso a Buenos Aires "¿Quiénes son los pobres?" una vez más se preguntó, cuando vio unos ojos deslumbrados acompañar el relato de una fiesta, en la que se bebió champagne durante toda la noche…
Ahora viajaba en un colectivo viejo y maltrecho y se daba cuenta que era muy afortunada, que toda la riqueza del universo habita en el espíritu, que el amor es poderoso, que cuando creyó que era el fin y no esperaba nada de la vida apareció ante ella un aire renovado, una esperanza. Y aunque no hacía conjeturas con el destino, el solo hecho de sentir que su corazón estaba vivo, la colocaba de nuevo en carretera…conduciendo… -aun consciente de que podía estar equivocándose- Cómo le dijo su hijo a los pocos días que rompiera con la pareja:
“Yo soy tu hijo, no puedo darte consejos, pero lo mejor que me nace decirte ahora es que te imaginés conduciendo en la autopista, concentrate en eso, solo conducí, en algún momento verás un cartel que dice:
A 500 metros: SALIDA.”
martes, 1 de marzo de 2011
AURORA
Era un clon de la bella durmiente. Velé su letargo noche y día rogando que despertara, que volvieran a la vida los ojos de saltimbanqui y la piel de maniquí. Era demasiado joven para morir. Hasta que una madrugada, impulsó una mano para aferrarse a la mía. No hubo nada más que hacer. La abracé, y partimos hacia la luz.
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